CALIFICACIÓN.- EXCELENTE: 8


‘Hablar por Hablar’ es la adaptación teatral del famoso programa de radio que acerca a las tablas las historias de todos aquellos oyentes que participan en el espacio a través de sus llamadas telefónicas. Fernando Sánchez-Cabezudo, que ya nos emocionó con sus hermosas ‘Historias de Usera’, repite aquí la fórmula del éxito ofreciéndonos un extraordinario montaje que cuenta con textos de algunos de los mejores dramaturgos de este país y que está protagonizado de forma brillante por Ángeles Martín, Antonio Gil, Samuel Viyuela, Carolina Yuste y Pepa Zaragoza (….) Un reparto fantástico, una historia con alma, una puesta en escena que te atrapa por completo y magia, mucha magia la que se genera en las madrugadas de la radio, en ese mítico programa creado por Gemma Nierga hace 28 años, y que este año ha llevado a escena Sánchez-Cabezudo de una forma sensacional. Aquí puedes leer la crítica completa de El Teatrero.
Cuatro mujeres; una abogada, una editora, una actriz y una que ha sido violada. Y tres hombres, los tres abogados, son los protagonistas de este brillantísimo texto escrito por Nina Raine en el que se mezclan dos tramas; por un lado, la de la mujer violada en la que se dirime si hubo o no consentimiento por parte de ella cuando se produjo el acto sexual. (Para más inri, uno de los tres hombres de la obra, Eduardo, es el abogado defensor del presunto violador). Y por otro lado, tenemos la trama personal en la que se abordan las turbulencias emocionales de los tres abogados con sus respectivas parejas o amantes. Nina Raine, de solo 34 años, ha escrito un texto super potente en el que combina magistralmente la comedia más hilarante con el drama más tormentoso. Una obra tremendamente visceral, a través de la cual, lleva a sus personajes al límite del dolor moral y físico.

Imagen general de ‘Un tercer lugar’ donde vemos a los seis personajes incrustados en la preciosa escenografía de Eduardo Moreno. Fotografía: Sergio Parra.
Muy pocos dramaturgos pueden presumir de tener un universo propio y, además, de que ese universo resulte fascinante para los espectadores. Denise Despeyroux, gracias a su inmenso talento, alcanza estos dos requisitos. En estos últimos años, la autora uruguaya se ha convertido en uno de los mayores referentes de nuestra escena cautivándonos con sus típicas historias entrelazadas de múltiples personajes, plagadas de un gran sentido del humor y con un fuerte componente filosófico y esotérico y, por supuesto, que desprenden amor raudales. Siguiendo la estela de la exitosa ‘Carne Viva’ y fundamentalmente de ‘La Tentación de Vivir’, Denise Despeyroux nos sorprende ahora con ‘Un tercer Lugar’, una obra muy hermosa donde seis personajes profundamente neuróticos tratan de amarse lo mejor que sus mentes perturbadas les dejan.

Israel Elejalde, Fernanda Orazi, Jesús Noguero y María Morales, los cuatro protagonistas de ‘Ensayo’. Fotografía: Vanessa Rábade.
Reconozco que Pascal Rambert no es santo de mi devoción. Ya me ocurrió en ‘La Clausura del Amor’ y me ha vuelto a pasar en ‘Ensayo’. No me gusta su estilo. Se me atraganta. El dramaturgo francés escribe unos textos densísimos, farragosos y desbordantes de contenido en los que cada palabra, cada frase o cada párrafo contienen una carga filosófica tremenda. De hecho, antes de digerir una frase, ya te viene otra de golpe, -aún más profunda si cabe-, y a una velocidad vertiginosa. El teatro de Rambert no es fácil de ver ni de digerir. Solo había que ver las caras de los espectadores que el sábado 30 de septiembre llenaban el patio de butacas del Kamikaze. La mayoría ponían cara de poker ante lo que se les estaba viniendo encima.
