CALIFICACIÓN.- NOTABLE: 7’5

‘Hablar por Hablar’ es la adaptación teatral del famoso programa de radio que acerca a las tablas las historias de todos aquellos oyentes que participan en el espacio a través de sus llamadas telefónicas. Fernando Sánchez-Cabezudo, que ya nos emocionó con sus hermosas ‘Historias de Usera’, repite aquí la fórmula del éxito ofreciéndonos un extraordinario montaje que cuenta con textos de algunos de los mejores dramaturgos de este país y que está protagonizado de forma brillante por Ángeles Martín, Antonio Gil, Samuel Viyuela, Carolina Yuste y Pepa Zaragoza (….) Un reparto fantástico, una historia con alma, una puesta en escena que te atrapa por completo y magia, mucha magia la que se genera en las madrugadas de la radio, en ese mítico programa creado por Gemma Nierga hace 28 años, y que este año ha llevado a escena Sánchez-Cabezudo de una forma sensacional. Aquí puedes leer la crítica completa de El Teatrero.

Una de las escenas más impactantes de la obra

Precioso cartel de ‘La edad de la ira’ con Álex Villazán en el centro, María Romero aparece al fondo, desenfocada, y Javier Ariano, en primer plano.


Víctor de La Fuente y Juan Frendsa en una de las espectaculares batallas de ‘La Ilíada’.

Álex Villazán y Sara Sierra dan vida a Romeo y Julieta, los dos enamorados de ‘La Joven Compañía’.
Con tantas y tantas versiones que se han hecho de ‘Romeo y Julieta’ a lo largo de la historia era difícil que, a estas alturas, alguna nos pudiera sorprender. Rara vez ocurre. Pero ‘La Joven Compañía’ es experta en romper esquemas y, en ‘Hey Boy Hey Girl’, vuelve a dar con la clave del éxito y nos impresiona con esta nueva versión de la obra de Shakespeare. Original, fresca, sorprendente, transgresora y muy gamberra, así es la adaptación que ha escrito Jordi Casanovas y que sitúa la trama en un famoso reality televisivo que está arrasando en audiencia. Ante el arrollador éxito conseguido en la primera edición del concurso, para la segunda temporada, la cadena decide separar a los protagonistas en dos casas y en dos bandas distintas (‘Los Mantecas’ y ‘Los KPL’). Lo que se pretendía que fuera un nuevo éxito, una sucesión de escenas en las discotecas de verano y momentos de confrontación entre canis y chonis, se acaba convirtiendo, ante los ojos perplejos del espectador, en una auténtica tragedia.