CALIFICACIÓN.- SOBRESALIENTE: 9

‘Hablar por Hablar’ es la adaptación teatral del famoso programa de radio que acerca a las tablas las historias de todos aquellos oyentes que participan en el espacio a través de sus llamadas telefónicas. Fernando Sánchez-Cabezudo, que ya nos emocionó con sus hermosas ‘Historias de Usera’, repite aquí la fórmula del éxito ofreciéndonos un extraordinario montaje que cuenta con textos de algunos de los mejores dramaturgos de este país y que está protagonizado de forma brillante por Ángeles Martín, Antonio Gil, Samuel Viyuela, Carolina Yuste y Pepa Zaragoza (….) Un reparto fantástico, una historia con alma, una puesta en escena que te atrapa por completo y magia, mucha magia la que se genera en las madrugadas de la radio, en ese mítico programa creado por Gemma Nierga hace 28 años, y que este año ha llevado a escena Sánchez-Cabezudo de una forma sensacional. Aquí puedes leer la crítica completa de El Teatrero.

Nacho Guerreros y Kike Guaza y protagonizan ‘Juguetes rotos’ en la sala Margarita Xirgu del Teatro Español. Fotografía: Bárbara Sánchez Palomero
Que Carolina Román es una de las mejores dramaturgas con las que cuenta actualmente la escena madrileña no es ningún secreto y, así lo ha vuelto a dejar patente en su último trabajo, ‘Juguetes rotos’, en el que la argentina realiza un ejercicio verdaderamente brillante de dramaturgia y dirección. Es imposible contar mejor una historia en solo noventa minutos y meterse en en el alma de los personajes. Sencillamente magistral. La obra se centra en la preciosa relación entre dos amigos; Mario -que luego será ‘Marion’- y Dorín. Ambos se conocen en Barcelona, durante la última etapa del franquismo. En esa época, Dorín ya es una reconocida transexual mientras Mario está aún en los albores del cambio. Los dos personajes compartirán grandes aventuras y desventuras, algunas alegrías y muchas penas pero, por encima de todo, disfrutarán de la vida a su manera, de la forma que ellas han escogido libremente, por muy dura que fuera. Este es el argumento de ‘Juguetes rotos’, una obra que constituye un verdadero documento gráfico y que nos muestra lo duro que era ser transexual en la dictadura.