CALIFICACIÓN.- SOBRESALIENTE: 9

Jorge Uson, Blanca Portillo y Raquel Cordero en una de las potentes imágenes que nos deja ‘Madre Coraje y sus hijos’.

Cartel de ‘Tartufo, el impostor’ con una espectacular foto de Alejandro Albarracín.
El primer motivo por el que tienes que ver ‘Tartufo’ es por la extraordinaria actuación de Esther Isla dando vida a la criada, Dorina. La actriz, que está absolutamente genial durante toda la obra, se gana el favor del público desde su primera aparición con su enorme descaro y su asombrosa vis cómica. Esta mujer es un animal escénico, una de esas actrices que se come el escenario y de la que no puedes apartar la mirada mientras esté ahí subida -aún a riesgo de eclipsar al resto de compañeros-. Sus discusiones con Orgón (Vicente León) son especialmente hilarantes, de lo mejor de la obra. No es de extrañar, por tanto, su nominación a los Max como Mejor Actriz de reparto. Finalmente, Esther no consiguió el premio, pero ni falta que le hace. Ella se lleva cada tarde la ovación de los espectadores que llenan el Infanta Isabel.

Rubén Ochandiano da vida a Tartufo El Impostor
Difícil, muy difícil es adaptar un clásico como ‘Tartufo’ y que te pueda llegar a sorprender. Te puede gustar, eso sí, por supuesto, incluso te puede encantar, pero el efecto sorpresa no se consigue fácilmente. Por eso tiene aún más mérito esta versión de Pedro Víllora que ha hecho un trabajo espléndido adaptando la mítica obra de Moliére a los tiempos modernos y mostrándonos a Tartufo como un especulador a la manera de los bancos, como uno de esos corruptos de hoy en día o como un mercenario de los sentimientos, capaz de traicionar a su propio ‘hermano’ con tan de conseguir su ansiado fin. En definitiva; un auténtico estafador.

Aitana Sánchez-Gijón y Roberto Enríquez nos brindan los mejores momentos de ‘La Rosa Tatuada’
2016 está siendo el año de Aitana Sánchez-Gijón. Su impresionante recreación de la Medea dirigida por Andrés Lima le ha valido numerosos premios y reconocimientos, entre ellos, el Valle Inclán de Teatro y el Max a la mejor actriz principal. Y qué mejor manera de celebrarlo, que encima de un escenario. Desde hace unos días, en el María Guerrero, la actriz protagoniza ‘La Rosa Tatuada’ de Tennessee Williams, sin duda, uno de los montajes más esperados del año.