CALIFICACIÓN.- 6

De izqda a derecha; Santi Marín, Pilar Castro, Carmen Machi y, de espaldas, Patrick Criado.
Once años después de su misteriosa desaparición, Beltrán reaparece en su casa ante el desconcierto de su familia. Hasta allí acude pronto la madre del joven, Olvido, una profesora de universidad que lleva más de una década sufriendo e intentando olvidar -nunca mejor dicho- el dolor de aquellos días terribles. El revuelo es enorme en el pueblo. Decenas de vecinos se congregan en la puerta del hogar familiar esperando a ver a Beltrán. Todos se preguntan cómo es posible que aquel joven -que solo tenía 12 años cuando desapareció- haya podido regresar. Es como un milagro. Su primo Santi, hijo de Pilar, también jugará un papel importante en esta oscura trama familiar llena de secretos y mentiras.
Me ha costado muchísimo digerir ‘La autora de las meninas’. Se me ha hecho larga (1h y 45 min) y espesa por momentos. Y, aun reconociendo la gran originalidad de la historia y la brillante actuación de Carmen Machi -eso es incuestionable-, el montaje de Ernesto Caballero me ha dejado totalmente frío y descolado. De hecho, pasados unos minutos, aún sigo dándole vueltas a la cabeza preguntándome: «-¿Qué acabo de ver»?-. A fecha de hoy, no tengo clara una respuesta. Lo único que puedo decir es que estamos ante una obra inclasificable. Confieso que me encanta el argumento, me parece muy original y rompedor. Sin embargo, el tono en que está contada la historia y ese acusadísimo sentido del humor, me chirrían por completo. Tal es así que, en determinados momentos, me fue inevitable desconectar. En definitiva; el contenido de la obra -muy interesante y sugerente- choca frontalmente con el tono escogido por Ernesto Caballero.