‘PRINCIPIANTES’: JAVIER GUTIÉRREZ DA UNA LECCIÓN DE INTERPRETACIÓN EN UN EXCELENTE MONTAJE DE ANDRÉS LIMA QUE ABORDA EL AMOR DE MANERA INQUIETANTE

CALIFICACIÓN.- SOBRESALIENTE: 8’5

Hasta el 5 de febrero, en la Sala Verde de los Teatros del Canal se representa ‘Principiantes’, una obra adaptada por Juan Cavestany -que está basada en varios relatos de Raymond Carver- y que está dirigida brillantemente por Andrés Lima. La pieza gira en torno al tema del amor, a través de cuatro personajes que conversan en el salón de una casa: un matrimonio “veterano” y una pareja de amigos más jóvenes cuya relación es más reciente. Javier Gutiérrez, sensacional, encabeza un magnífico elenco compuesto por Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo. 

¿De qué hablamos cuando hablamos del amor? Juan Cavestany ha adaptado uno de los relatos más conocidos de Raymon Carver y también ha recurrido a otros pasajes de él para confeccionar ‘Principiantes’, un texto muy potente que contiene los elementos más recurrentes del universo Carver como son las relaciones de pareja, el amor y el alcohol como refugios, -pero también como armas mortales- o la predestinación frente al azar. Cavestany ha hecho un magnífico trabajo con esta historia que aborda el amor de una manera incómoda y tremendamente inquietante, y que te va atrapando poco a poco hasta llegar al clímax en la recta final con un estremecedor monólogo de Javier Gutiérrez. El único pero que se le puede poner al texto es la escena inicial, una pieza fuera de la historia en sí, que es muy brillante como el resto de la obra pero que no encaja dentro de la estructura planteada por Cavestany. 

‘Principiantes’ está protagonizado por cuatro personajes que charlan animadamente en el salón de una casa. Por un lado, hay un matrimonio veterano -dueños de la casa- que lleva cinco años juntos (Javier Gutiérrez y Mónica Regueiro). Ambos provienen de relaciones anteriores muy tormentosas. Por otro lado, hay una pareja de amigos más jóvenes (Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo) que llevan un año y medio juntos y que, hasta el momento, todo lo ven de color de rosa. A lo largo de una tarde, en una atmósfera marcada por la luz cambiante, los cuatro van compartiendo sus experiencias e ideas, grandes y pequeñas, sobre lo que significa el amor y la necesidad del otro. Hablan del amor de una manera romántica y desgarradora, realista y poética, inquietante e hipnótica. ‘Principiantes’ es una obra que invita a la reflexión y pone sobre la mesa la toxicidad del amor en algunas relaciones. 

La puesta en escena planteada por Andrés Lima es brillante y fluye acorde con el relato de Cavestany. Los cuatro personajes están situados en el salón de una casa (o una cocina moderna) alrededor de una mesa rectangular. Encima de la mesa, muchos vasos, una cubitera con hielo y varias botellas de ginebra, que se van consumiendo como la espuma. Al fondo, un gran ventanal por el que se ve el paisaje y que va cambiando en función del paso del tiempo. Beatriz San Juan es la responsable de la magnífica escenografía, mientras que Valentín Álvarez se encarga del diseño de luces. Miquel Àngel Raió, por su parte, es el autor de las videoproyecciones que aparecen por la ventana.

Mención especial merece Jaume Manresa por la composición musical, muy importante en este montaje. La partitura va subrayando el estado emocional de los personajes al igual que algunas canciones muy conocidas que suenan con fuerza en algunos de los momentos más potentes de toda la obra. En definitiva, Andrés Lima ha realizado una puesta en escena elegante y muy efectista, y consigue crear una atmósfera asfixiante en la recta final y tremendamente realista. 

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Sin duda alguna, ‘Principiantes’ no sería lo mismo sin el extraordinario trabajo de Javier Gutiérrez. En un personaje de extremada complejidad -que incluso llega a causar rechazo-, Gutiérrez vuelve a dar una lección de interpretación y demuestra, una vez más, por qué es uno de los mejores actores de este país. Su monólogo final, relatando la escena del accidente de los dos ancianos con una autocaravana, es sencillamente brutal: duele y estremece, al igual que sus lágrimas. Pocos actores de este país pueden hacer lo que hace Javier Gutiérrez en la Sala Verde de los Teatros del Canal. El viaje emocional que protagoniza el actor, entre Gin Tonics y cambios bruscos de humor, es para enmarcarlo. 

Acompañan a Gutiérrez otros tres grandes actores. Daniel Pérez Prada está fantástico dando vida al hombre de la pareja más joven que, durante toda la tarde-noche, escucha atentamente al ‘maestro’ del amor. Pérez Prada borda su personaje que tiene muchos puntos de humor -fundamental en una historia como esta para sacarte una sonrisa- y también ejerce de narrador de la historia. Completan el reparto Vicky Luego, perfecta en la piel de la novia del personaje de Pérez Prada, y Mónica Regueiro, magnífica dando vida a la mujer del personaje de Javier Gutiérrez y dándole la réplica al  actor de una manera brillante.

Aldo Ruiz

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