CALIFICACIÓN: EXCELENTE — 8

Cartel de la obra en el que vemos a Lucía Bravo y Mauricio Bautista (en la parte de arriba) y a Víctor Nacarino, César Sánchez y Sara Mata, abajo.
Creo que uno de los mayores errores de ‘La boda de tus muertos’ es, precisamente, haberla vendido como una comedia surrealista, porque a mucha gente le puede ocurrir lo que a nosotros y es que, de pronto, cuando la comedia gira bruscamente al drama, nos quedamos sin suficientes recursos para justificar tal cambio. Es más, desde ese momento, nosotros no pudimos empatizar con la historia, produciéndose una inevitable desconexión. Y no lo decimos en tono peyorativo hacia el trabajo de Canosales, en absoluto. Sigo diciendo que este hombre está predestinado a hacer cosas muy grandes en la escena madrileña. Sin embargo, con ‘La boda de tus muertos’, aún reconociendo su tremenda valentía y ese componente de riesgo, nos ha dejado bastante descolocados. Y es que nosotros pensábamos que íbamos a ver una comedia surrealista -como nos la habían vendido- y luego todo se transforma en un profundo drama familiar. Quizás, la transición entre la comedia y el drama debería haber sido más progresiva y no tan brusca. Es más, la original primera escena, en la que los cuatro miembros de la familia se dirigen en coche hacia el banquete, no hacía más que corroborar esa idea previa de comedia que nosotros llevábamos tan definida.