CALIFICACIÓN: CORRECTA: 5
Acabamos de ver ‘El efecto’ en el Teatro Marquina y en líneas generales nos ha dejado bastante fríos. Tras el enorme éxito cosechado el año pasado en los Teatros del Canal, donde logró agotar localidades, ha regresado a los escenarios madrileños donde se puede ver hasta el 24 de mayo. Una obra escrita por Lucy Prebble (creadora de la serie ‘Succesion’), dirigida por Juan Carlos Ficher y protagonizada por un elenco de lujo formado por Alicia Borrachero, Itzan Escamilla, Elena Rivera y Fran Perea.
‘El efecto’ sigue la estela de Connie (Elena Rivera) y Tristan (Itzan Escamilla), dos voluntarios que participan en el ensayo clínico de una nueva droga antidepresiva, bajo la supervisión de la doctora Norma (Alicia Borrachero) y el director del ensayo, Tomás (Fran Perea). A medida que avanza el ensayo, Tristan y Connie comienzan a desarrollar intensos sentimientos el uno por el otro. Pero, ¿se están enamorando realmente o sólo están experimentando una fuerte descarga de dopamina? El problema es que no saben si la conexión que sienten es real o si es la consecuencia del nuevo antidepresivo que están tomando. Su romance genera alarmantes dilemas para sus médicos supervisores.
Aun reconociendo que Prebble plantea una propuesta muy sugerente e interesante con una gran carga psicológica, nosotros solo hemos logrado conectar en los últimos 30 minutos de la función. Ahí es cuando realmente la trama alcanza su clímax y logra atrapar al público. El resto del montaje nos ha resultado bastante monótono y espeso. En esto también tiene mucho que ver la fría puesta en escena planteada por Juan Carlos Fisher -director de magníficos montajes como ‘Prima Facie’, ‘La madre’ o la más reciente ‘Las gratitudes’-, que en este caso quizás no ha sabido transmitir con brillantez la complejidad emocional del texto de Prebble. De hecho, la tibia reacción del público al final de la obra es un dato más que revelador de lo que estamos hablando.

La puesta en escena de Fisher nos resulta claustrofóbica -quizás sea esa la pretensión- y muy monótona, como indicábamos antes. La acción del ‘Efecto’ transcurre en un espacio frío y cerrado. La escenografía creada por Juan Sebastián Domínguez, neutra y aséptica, sigue la línea del texto, trasladando al espectador al ambiente desangelado, propio de un laboratorio farmacológico. Es evidente que Fisher prioriza el peso de los actores y el texto por encima de los artificios visuales pero el resultado no es todo lo satisfactorio que nos gustaría. En la puesta en escena hay que destacar el diseño de luces de Ion Aníbal López y el espacio sonoro y la música, obra de Luis Miguel Cobo, que potencian en todo momento ese tono de thriller emocional que tiene la obra y la tensión que se vive en el ensayo y posteriormente.
Uno de los grandes reclamos de ‘El Efecto’ es, sin duda, su atractivo elenco. Un reparto de campanillas formado por cuatro reconocidos actores de diferentes generaciones. Nos ha gustado especialmente Itzan Escamilla dando vida a Tristan, un joven inestable emocionalmente a quien el ensayo clínico lo lleva al borde del abismo. El actor, que se dio a conocer para el gran público en la serie ‘Élite’, tira de frescura y humor para componer una actuación de lo más convincente. Le acompaña una notable Elena Rivera interpretando a Connie, la otra voluntaria del ensayo que, poco a poco, va desarrollando sentimientos por Tristan. Rivera y Escamilla derrochan complicidad sobre el escenario y brillan sobre todo en la recta final durante las escenas en las que ella va a visitarlo al hospital. Nos parecen lo mejor de la obra.
Alicia Borrachero, por su parte, está impecable en la piel de Norma, la doctora que supervisa a los dos voluntarios del ensayo y a la que se le crean dilemas morales y éticos cuando se lleva al límite a los pacientes. Aunque es un papel que, quizás, no le permite mostrar todas sus virtudes interpretativas, Borrachero siempre es una garantía para cualquier director y resuelve el reto con solvencia. Nos resulta muy interesante una de las últimas escenas de la obra cuando ella y el director del ensayo se enfrentan a una discusión ética y filosófica sobre los límites de la ciencia y la moralidad. Completa el reparto Fran Perea, quien interpreta precisamente al director del ensayo, el personaje más plano de toda la obra, y que tampoco permite al actor lucirse demasiado.

Lo mejor:
Los últimos 30 minutos del montaje y las actuaciones de Itzan Escamilla y Elena Rivera. También nos parece muy interesante la trama del texto que aborda las complejidades del amor, la identidad y la influencia de la ciencia en nuestras emociones y decisiones.
Lo que se podría mejorar:
La puesta en escena de la primera hora del montaje. Aunque nos gusta mucho Juan Carlos Fischer, al que seguimos los pasos desde hace algunos años, pensamos que la dirección de ‘El efecto’ no está entre sus trabajos más logrados. Es cierto que es un texto complejo a nivel emocional y con muchas aristas, y eso -por supuesto- condiciona la puesta en escena, pero quizás en la primera parte del montaje podría haber apostado por otros recursos visuales.